Erick Silva emergió como uno de los más prometedores Brasileños en el UFC. Después de su debut en la franquicia en 2011 con un nocaut fulminante sobre Luis Beição, el "indio" impresionó a todos en el HSBC Arena de UFC Río 1.
Con 28 años, el luchador de Vila Velha, Espírito Santo, comenzó a interarse en las MMA con sólo 11 años al ver la luchas de la leyenda Royce Gracie.
"Tenía una cinta de video con varias luchas de Royce. Me quedé impresionado con sus peleas", dice Erick. "Yo también soy un fan de Vitor Belfort, y ambos provenían del Jiu-Jitsu. En ese momento, ni siquiera pensaba en ser un atleta de MMA. Sólo quería entrenar el arte suave", dijo en una entrevista para la revista UFC # 7.
En 2005 debutó en el peso welter de MMA, cuando venció Fabiano Mastodonte, con un mataleón en el primer round. Sin embargo, tres años después de este enfrentamiento, el luchador tomó una decisión que cambió su vida en el deporte cuando se trasladó a Río de Janeiro, para entrenar en el gimnasio Team Nogueira, donde conoció a Rodrigo Nogueira y Anderson Silva.
"No fue fácil. Dormí en el suelo de la academia hasta que Rafael Feijao me invitó a vivir con él, lo cual me ayudó mucho. Y, entrenando con campeones, sólo aumentó mi pasión por el deporte", recordó.
"Fue entonces cuando me convertí en un luchador profesional. Antes de eso, lo hacía porque me gustaba. De 2008 a 2010 hice lo mejor que pude. Me convertí en campeón de Jungle Fight y me metí en la UFC ", agregó.

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